domingo, 21 de junio de 2009

Evaluar actitudes y valores

ROXANA Y COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS, FELIZ FIN DE SEMANA.
EVALUACIÓN POR COMPETENCIAS
EVALUAR ACTITUDES Y VALORES.
Analizando lo que son las actitudes y lo que son los valores, encuentro que van muy de la mano en el momento de evaluarse; Cuando hay buenas actitudes, es posible que tengan su raíz en un buen tronco de valores.
Con mucha frecuencia los valores guían las actitudes, actuamos bien o mal pensando en aquellos valores con los que nacimos, crecimos y vivimos, muchos de ellos son tradicionales en la familia de donde procedemos y donde nos hemos educado.
Ahora hablamos de las crisis de valores, lo cual es evidente, la práctica docente nos pone clara y de frente dicha crisis, y en los espacios educativos, dentro y fuera del aula, para evaluar actitudes y valores, tenemos que evaluar primero nuestro saber, nuestro ser y nuestro hacer; definitivamente, también los docentes tenemos muchos cambios pendientes.
Con este preámbulo, pasamos a platicar acerca de la evaluación por competencias, de acuerdo con Tobón y otros buenos educadores.
Cuando hacemos la planeación educativa fijamos los objetivos, ahí decidimos a donde vamos a llegar, con qué cúmulo de conocimientos, de actitudes y valores, donde van implicitos los cambios que la educación, mediante sus procesos de aprendizaje habrá creado; tendremos que establecer los medios y los intrumentos de evaluación, con los que definiremos el nivel de alcance, excelente, bueno, regular, malo, muy malo; si es excelente, busquemos los cambios nuestros y de los alumnos y si son malos, con más razón, busquemos primero en nuestras actitudes y nuestros valores, y analicemos quien es el responsable de los malos resultados, finalmente todos somos sensibles al cambio, y en los procesos educativos todos aprendemos.
La evaluación es un proceso en el que vamos recopilando las evidencias, de acuerdo con los criterios preestablecidos, con la finalidad de dar retroalimentación y buscar el ideal.
En los preocesos de evaluación aprenderán los alumnos y también los facilitadores del aprendizaje, debe evaluarse en contextos definidos y buscar que vayan implicitos valores, actitudes y conocimientos.
Como la evaluación es intersubjetiva, diálogica y tiene control de calidad, debe centrarse en aspectos esenciales del aprendizaje y patentizar el mejoramiento continuo, esto quiere decir que tanto alumnos como profesores estaremos coevaluando, evaluando y heteroevaluando, proceso que es definitivo practicar para superar nuestros saberes, haceres, etc.
La formación integral se evalúa, obviamente, de forma holística.
Roxana y Compañer@s, seguimos en contacto.
Saludos.
Guadalupe Candia Torres.

















SALUDOS, ROXANA Y COMPAÑER@S:
Estoy con ustedes otra vez...
Estoy construyendo los instrumentos de evaluación de valores y actitudes y estoy en conflicto; porque aunque puedo construir dichos instrumentos, me parece muy difícil separar los conocimientos de las actitudes y de los valores porque veo la competencia integrada con los tres aspectos; separarla no me parece tan integtral y holística.
Cuando aprendemos, es porque queremos, porque tenemos necesidad de construir ese conocimiento, cuando volvemos al equilibrio, nos emocionamos y nos sentimos valiosos, al ver lo que los demás compañeros hacen, sabemos que podemos ayudar, ya sea diciendo ¨Que padre te quedó¨, o yo lo hice de otra forma o igual y proporcionar diálogos de esta forma nos engrandece y estimula y porque se puede ir creando el conocimiento, poner ciertas actitudes en dicha construcción y puedo valorar dicho trabajo, mi propio conocimiento y mi propia actitud.
Como sea, en este momento me dispongo a construir intrumentos de evaluación de valores y actitudes.
Los saludo a todos, desde este ardiente Juárez, no les digo como está mi querida Ciudad, porque ya lo vieron en los noticieros.